
Venecia, la ciudad de los canales y las góndolas, es una de las más elegidas por los enamorados para vivir una aventura romántica. Ya sea en una escapada de pocos días o para disfrutar de unas largas vacaciones en buena compañía, esta ciudad ofrece los paisajes más bellos e inspiradores, y es un verdadero clásico del turismo.
Existen numerosas opciones de vuelos para trasladarse hasta la hermosa ciudad de la región del Véneto. Al momento de elegir con qué empresa nos embarcaremos, es importante tener en consideración una serie de aspectos que suelen ser difíciles de conocer.
Es por eso que contar con la experiencia de quienes ya han volado antes es una herramienta de gran utilidad. Hoy os hablaremos de los vuelos de Vueling, y en particular del que une a Barcelona con este destino italiano. Veamos, entonces, las opiniones del vuelo de Barcelona a Venecia de esta compañía.
La valoración general es aceptablemente alta. Uno de los factores mejor considerados por los usuarios es la facturación y el embarque. Al respecto, cabe señalar que muchos de ellos han mencionado la comodidad de poder realizar el check-in a través de la página web de la empresa.
Sin embargo, también destacan que existe una opción para elegir el asiento del avión en el que se desea viajar, y que hacerlo significará el pago de un monto extra de dinero, algo que varios pasajeros no pudieron saber hasta ya avanzado el trámite.
Sobre este asunto, uno de los viajeros comenta que “la impresión del billete de vuelo por internet ofreció elegir asiento pero no avisaba que esto suponía suplemento hasta que ya estabas haciendo elección”.
Otra de las temáticas más abordadas por los usuarios es la del espacio entre filas en el avión. Muchos de ellos destacan que la distancia entre filas es muy escasa, y que los pasajeros más altos viajan apretados.
“A partir de 1,80 metros tus rodillas chocaran con el respaldo del asiento delantero”, nos comenta uno de ellos. Este parece ser el aspecto más flojo del vuelo, según los comentarios de quienes han realizado el viaje.
Foto Vía: Vliegervaringen